Un nuevo bombardeo de la aviación siria sobre Alepo ha dejado al menos 85 muertos, 65 de ellos civiles, en una sola jornada. Varios helicópteros arrasaron este sábado con barriles explosivos parte de los vecindarios orientales controlados por los rebeldes. El más afectado ha sido el barrio de Tariq el Bab, donde al menos 33 civiles murieron, entre ellos seis niños y dos mujeres, según ha difundido este domingo el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH), una red basada en Londres que cuenta con informadores en todo el territorio sirio. Otros 13 civiles han fallecido en ataques similares en las zonas de Al Salahin y Al Marya, también al este de la ciudad.
La barrida del sábado supone la continuación de la estrategia de acoso por parte del régimen de El Asad contra las zonas "liberadas" de la capital del norte sirio. Desde que el pasado diciembre se intensificase la ofensiva contra la ciudad, cientos de personas han perdido la vida en los repetidos ataques con barriles explosivos lanzados desde el aire, a menudo contra vecindarios populosos habitados en su gran mayoría por civiles.
El ataque coincide también con el fin de la primera ronda de negociaciones entre el régimen y la oposición, celebradas en el marco de la cumbre de Ginebra II. Ambas partes deberán reencontrarse el próximo 10 de febrero para intentar arañar algún punto de acuerdo que permita atisbar un posible final para una guerra que ha dejado más de 130.000 muertos después de tres años.
El propio ministro de Defensa sirio, el general Fahd al Freij, elogió este viernes los avances de sus tropas en Alepo durante una visita a la provincia, según recoge la agencia nacional siria, SANA. “La victoria está cerca”, cita el órgano oficial de El Asad, en referencia a la ofensiva contra la segunda ciudad más importante de Siria tras Damasco y primera en población.
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