Irán y Rusia están negociando un acuerdo que prevé intercambiar crudo por bienes por un valor de 1.500 millones de dólares por mes. El convenio permitiría a Irán elevar sus exportaciones de petróleo pese a las sanciones occidentales que contribuyeron a la firma del acuerdo preliminar para interrumpir su programa nuclear. Fuentes de ambos países cercanas a las negociaciones han confirmado que están en discusión los detalles finales y que Moscú compraría hasta 500.000 barriles por día de petróleo iraní a cambio de equipos y bienes rusos.
Se desconoce si el acuerdo sería implementado antes que el pacto nuclear, delineado en la ciudad suiza en noviembre entre Irán y seis potencias mundiales, se finalice. Tampoco está claro la forma en que Moscú justificará a las otras potencias un intercambio que, al aliviar la presión económica sobre Teherán, podría poner en peligro las negociaciones nucleares. Las sanciones estadounidenses y europeas han recortado las exportaciones petroleras de Irán en más de la mitad en los últimos 18 meses, que ahora rozan el millón de barriles por día. Aunque Rusia, al contrario, no ha tomado medidas en contra Teherán aunque sea uno de los países involucrados en las negociaciones nucleares.
A diferencia de los otros compradores del petróleo de Irán, Pekín no ha reducido mucho sus compras, a pesar de los esfuerzos de Estados Unidos en ese sentido. Las presiones de Washington han sido más exitosas con otros compradores importantes de crudo iraní en Asia como Japón, Corea del Sur y India, que han drásticamente recortado sus importaciones. Turquía y Sudáfrica también han reducido o incluso eliminado sus importaciones.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)



No hay comentarios:
Publicar un comentario